IGLESIA DE SANTO TOME ( TOLEDO). EL ENTIERRO DEL SEÑOR DE ORGAZ

Otros de los lugares de visita obligada en Toledo es la “Iglesia de Santo Tome (Toledo). El entierro del señor de Orgaz”,  a mitad de camino entre la Iglesia del Salvador y la Sinagoga de Santa María de la Blanca.
El cuadro es un óleo sobre tela,  con la siguientes dimensiones: 4,80 x 3,60 m. Está dividido en dos grandes zonas, por un lado en la parte alta se observa una zona celestial en donde aparecen Cristo, la Virgen, ángeles, santos y otros personajes ya fallecidos. En la parte inferior, la terrenal, se representa un entierro rodeado de personajes, unos eclesiásticos y otros civiles.
El origen del cuadro hay que situarlo en el encargo que Andrés Nuñez de Madrid (Párroco de Santo Tomé) realiza a El Greco en 1586 para que pinte un lienzo que iba a ir situado en una capilla lateral de la citada iglesia parroquial.
Ese cuadro tendría que representar el milagro que en 1323 ocurrió en aquella iglesia cuando se iba a enterrar a D. Gonzalo Ruiz de Toledo, notario mayor de Castilla y señor de la villa de Orgaz. En ese momento bajan del cielo San Agustín y San Esteban y lo entierran ellos mismos con sus propias manos. Por lo tanto el cuadro ha de representar esta escena con el fin de informar al visitante el hecho extraordinario que ocurrió en ese lugar, a la vez que le recuerde que ciertas virtudes como la caridad o el rezo a los santos son razones de peso para poder alcanzar la vida eterna, motivo por otra parte de que se produjese el milagro.

 

Oleo sobre tela, obra de Domenicos Theotokopoulos, en la Iglesia de Santo Tomé ( Toledo)

Las razones de que este encargo se realizase en 1586 habría que buscarse el pleito que años atrás mantuvo el párroco Nuñez con los vecinos de Orgaz al negarse éstos a continuar beneficiando a la iglesia de Santo Tomé, tal y como lo había dejado escrito su señor antes de morir; este pleito es ganado por Nuñez, quien a partir de ese momento decide levantar una capilla sobre la tumba, encargar un epitafio al humanista Alvar Gómez de Castro con el fin de recordar de una manera más directa al fiel la necesidad de la caridad para lograr la salvación, y encargar de la misma forma un lienzo que rememorare el hecho milagroso y la lectura que se ha de extraer de él.

El Greco por tanto tiene que representa una pintura conforme al contrato y encargo de Nuñez, origen más directo de la obra, pero además el pintor tiene otras fuentes como son la obra de Pedro de Alcocer o de Hierónymo Román de donde extraer elementos o inspirarse.
En el año 2001 las excavaciones llevadas a cabo en la capilla localizan el cuerpo del señor de Orgaz en el interior de su sarcófago de granito cuya austera losa superior queda al descubierto como señal de la veracidad de la historia.
Como curiosidad señalar que el niño que aparece en primer plano es el hijo del pintor, y que este mismo se representa en el cuadro mirando directamente al observador. Si os fijáis bien todos los intervinientes miran a un lado u otro, excepto el propio pintor (de pie, de negro, el septimo por la izquierda ). Es también digno de admirar el cuadro dentro del cuadro (la representación de un martirio), que puede observarse junto a la imagen del niño ( a sus pies). Todos estos detalles, por la dimensión del cuadro y su luminosidad se ven realmente bien en la iglesia.
Lo dicho, un lugar de obligada visita en Toledo. Disfrutad de esta maravillosa obra de arte

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